Organizaciones nos pronunciamos por una internet libre, abierta e interoperable, en el marco de la renegociación del TLCAN

Imagen original de OpenMedia. Utilizada con permiso.

El pasado viernes 18 de agosto, más de una veintena de organizaciones de México, Estados Unidos y Canadá, suscribimos una carta dirigida a los representantes de los países miembros del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en la que solicitamos que las negociaciones de dicho acuerdo se realicen de forma abierta y transparente, de cara a la ciudadanía, y que, en el nombre del comercio electrónico y la propiedad intelectual, no se vulneren los derechos digitales de las y los habitantes de la región.

Aún a pesar de que los gobiernos de México, Estados Unidos, y Canadá han publicado ciertos temas centrales y objetivos que persiguen para el actual periodo de renegociación del TLCAN, es preocupante que, hasta ahora, las negociaciones del mismo se han dado en un ambiente de opacidad y secrecía. Los gobiernos se han pronunciado, entre otras cosas, por garantizar el comercio de productos y servicios electrónicos, así como de permitir el libre flujo de datos entre las fronteras, y de salvaguardar la propiedad intelectual y, por tanto, los derechos de autor. En contraste, muy poco se ha hablado sobre los efectos, potencialmente negativos, que estas medidas tendrán sobre la libertad de expresión, el acceso a la información y la privacidad. De ahí que asociaciones civiles suscribimos la siguiente misiva por la “Transparencia y los derechos digitales en el TLCAN”:

Transparencia y los derechos digitales en el TLCAN

Las organizaciones aquí firmantes defendemos y promovemos las libertades en internet. En los tres países involucrados con el TLCAN –México, Canadá y Estados Unidos– nuestro trabajo se centra en que los usuarios y usuarias de internet tengan derecho a acceder a la cultura y al conocimiento, que disfruten de una red libre y abierta, y que puedan innovar dentro de la misma.

En el contexto de la renegociación de este tratado, nos preocupa el impacto que este puede tener en las funciones críticas de internet y que en última instancia amenace al derecho de acceso a la información, la difusión de noticias, el intercambio cultural y la organización democrática.

Primero que nada, hacemos un llamado para que los gobiernos de México, Canadá y Estados Unidos reformen sustancialmente el proceso de negociación de tratados para hacerlos más transparentes e inclusivos. Consideramos que es inaceptable que las reglas que rigen la vida pública se formulen en foros inaccesibles para los ciudadanos, sin permitir comentarios ni debates al respecto. En específico, exigimos lo siguiente: la publicación de los textos propuestos por cada gobierno antes de las negociaciones, así como los procesos para que miembros del público los comenten; que se publiquen las versiones consolidadas de los textos negociados entre cada ronda y que se anuncie la hora y el lugar de las reuniones principales con suficiente antelación. Además pedimos el establecimiento de grupos comerciales de consulta que sean ampliamente representativos tanto de las empresas como del interés público y que estos se comprometan a conducir las discusiones de forma abierta.

Sin estas reformas mínimas, la confianza frente a la conformación de tratados comerciales seguirá en declive. Esto a su vez implica que el contenido de los tratados enfrentará gran resistencia pública por falta de legitimidad en el proceso mismo.

Por otro lado, manifestamos nuestra preocupación porque los tratados comerciales no son mecanismos idóneos para crear políticas y reglas prescriptivas que gobiernen el uso de internet, la innovación, la creación cultural y los mecanismos para compartir contenido. En nuestra era digital, la tecnología se  desarrolla más rápido que los mecanismos y reglas comerciales que pronto quedan obsoletos sin reflejar los cambios técnicos y sociales. En la práctica, esto impide que nuestros respectivos gobiernos hagan los cambios que se necesitan en temas tan dinámicos como la propiedad intelectual, lo cual a su vez impacta nuestros derechos a la cultura y a la libertad de expresión.

Sabemos que la tendencia de las reglas de propiedad intelectual en tratados comerciales es buscar endurecer drásticamente las sanciones para favorecer a los titulares de derechos. Estos se esfuerzos se encaminan a aumentar los plazos de protección y aplicar duras sanciones penales, sin que exista un contrapeso efectivo para proteger también los intereses de los usuarios.

Creemos firmemente que este tipo de reglas no pertenecen al ámbito de los tratados comerciales, y dado el plazo ambicioso para completar las negociaciones del TLCAN, la inclusión de medidas prescriptivas de este tipo impedirá que los gobiernos busquen consensos públicos para lograr un acuerdo comercial que beneficie a todos.

Si a pesar de esto se decidiera incluir un capítulo de propiedad intelectual en el TLCAN, consideramos que es primordial que los derechos de los usuarios se garanticen de forma equilibrada frente a las demandas de los titulares de derechos. Deben existir mecanismos obligatorios para proteger regímenes de excepciones y limitaciones, de uso justo/uso legítimo y salvaguardas amplias para preservar el dominio público. Adicionalmente, no se deben extender los plazos de protección de derechos de autor que castigan a nuevos artistas y creadores, y no se debe sancionar penalmente la elusión de medidas tecnológicas de protección.

En esta misma línea, las reglas que busquen promover el libre flujo de datos a través de internet o que pretendan reducir las barreras al comercio de productos digitales deben respetar la voluntad de cada país al proteger la privacidad y la seguridad de sus ciudadanos. Esto incluye la posibilidad de poner límites a los flujos transfronterizos de datos y a la protección de secretos industriales.

La renegociación del TLCAN no debe desarrollarse en secreto y tampoco conducir a que las normas de propiedad intelectual se reescriban inclinando la balanza lejos del interés público o socavando una internet libre, abierta e interoperable.

Firmantes
Electronic Frontier Foundation
Creative Commons
OpenMedia
R3D: Red en Defensa de los Derechos Digitales
Public Interest Advocacy Centre
Derechos Digitales
Just Foreign Policy
Public Knowledge
Media Alliance
Engine
Data Roads Foundation
Public Citizen (Access to Medicines, Innovation and Information)
Red Mexicana de acción frente al Libre Comercio (RMALC)
Common Frontiers
SPARC
Voices-Voix
May First/People Link
Internet Archive
SonTusDatos (Artículo 12)
STRM
Horizontal
Authors Alliance
Sierra Club Canada Foundation
Samuelson-Glushko Canadian Internet Policy and Public Interest Clinic (CIPPIC)
National Family Farm Coalition”